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Automatización de procesos para cortar vidrio: el potencial de la tecnología robótica

Los robots no suelen faltar en una historia de ciencia ficción y, para muchos, son la encarnación del progreso técnico. Sin embargo, apenas se utilizan para cortar vidrio, y eso que los robots industriales ya se introdujeron en el sector automovilístico, por ejemplo, en 1961. Descubramos las razones de esto y dónde sí que se pueden encontrar.

Automatización de procesos

Automatización de los procesos

«En el sector del vidrio siempre ha existido el objetivo de automatizar —con y sin robots— para mejorar los tiempos de ciclo y la calidad del corte», explica el director general de HEGLA Manfred Vollbracht. Sin embargo, más allá de la tecnología robótica, relativamente cara, desde muy pronto se inició una tendencia que se mantiene hasta hoy: «Durante el corte, se puede conseguir un flujo de material uniforme a velocidad constante si el vidrio permanece en la línea de forma sistemática y la manipulación se reduce al mínimo». Además de las consideraciones económicas, este es uno de los motivos por los que HEGLA apuesta por integrar los procesos en la línea de corte e introducir allí una automatización apropiada.

Estrategia sin robots

Cuando, por ejemplo, el sistema automático para decapar bordes y el sistema de pelado de láminas de revestimiento controlado por el sistema se introdujeron en el mercado, fueron tecnologías sumamente innovadoras. Mientras que antes el proceso de producción se tenía que interrumpir y los trabajos los realizaba el operario, ahora estas funciones se han integrado en el sistema de corte como un subproceso. En palabras de Vollbracht: «El éxito de estas soluciones se debe a que prácticamente no ha habido que instalar un costoso sistema robótico multieje, sino que se ha podido seguir utilizando la unidad de control, la tecnología de accionamiento y los sensores del sistema de corte ya existentes». Por ejemplo, si se añade un sistema de tronzado en X o Y y un dispositivo de rotación de láminas transversales Tracon a la línea de corte, se consigue que el cristal se mantenga en esta incluso después del tallado. Las láminas transversales se tronzan, se giran y se siguen separando automáticamente.

SortJet, la solución desarrollada por HEGLA para la producción en línea, muestra las posibilidades y la gran flexibilidad de una automatización completa con esta estrategia sin robots. La transferencia de vidrio entre el corte y la producción de vidrio aislante está totalmente automatizada, el flujo de material se ve mejorado y se genera un mayor potencial para aumentar el aprovechamiento del vidrio. Además, el flujo de vidrio es continuo y se evitan los daños causados por la manipulación manual.

Establecerse más allá de la producción de vidrio para ventanas

Mientras que el uso de robots industriales para producir vidrio aislante no proporciona ningún beneficio adicional, sobre todo con los tamaños de láminas convencionales, esta tecnología puede desplegar todo su potencial al margen de la producción de vidrio para ventanas. «Los robots se han establecido en el corte de vidrio en serie para automóviles y muebles, así como para electrodomésticos», añade Manfred Vollbracht. HEGLA ha instalado varios robots particularmente al final de estas líneas de corte, ya que aquí son una alternativa interesante a las soluciones convencionales gracias a su gran resistencia, sus elevadas velocidades y su precisión en el posicionamiento. Puesto que los tamaños de vidrio son similares, el robot puede trabajar con una sola herramienta e incluso puede desapilar las láminas cortadas según sea necesario y prepararlas para su procesamiento posterior aun con un ritmo de producción de vidrio elevado. Un operario enseguida llegaría a su límite físico si tuviera que hacer lo mismo para cortar, por ejemplo, puertas de vidrio y cabinas de ducha. El riesgo de dañar el vidrio también sería mayor.

Las soluciones de robótica móvil ofrecen posibilidades adicionales

Los robots se pueden utilizar aunque el corte no se realice en grandes series y con tamaños similares, siempre que el vidrio se prepare principalmente para líneas de procesamiento posteriores y no tenga que clasificarse según criterios tan estrictos como sucede en la producción de vidrio aislante. En ese caso, un robot puede colocar automáticamente las láminas, aunque sean muy pesadas, en uno o varios caballetes. Aquí, la solución tecnológica presenta ventajas frente a la humana y no solo en lo que respecta al rendimiento. El uso de robots también disminuye el riesgo de lesiones y para la seguridad que podría existir con un operario. Para aprovechar al máximo las posiciones de estacionamiento, las láminas de vidrio se pueden apilar una junto a otra o una sobre otra en un mismo caballete, dependiendo del caso. Para cortes que requieren un gran número de posiciones de estacionamiento, HEGLA ya ha ofrecido e implementado soluciones robóticas móviles. Un robot con una herramienta con cambio automático (marco con ventosas) ofrece posibilidades adicionales si se da una gran variedad de tipos de vidrio.

Consideración de la robótica en el ámbito general

«El uso de tecnología robótica debe contemplarse para cada caso de aplicación y en función del contexto general», señala Manfred Vollbracht. En el sector automovilístico y en las producciones en serie, por ejemplo, el desapilado controlado por robots puede reducir tanto los tiempos de ciclo que haya que diseñar procesos igual de rápidos para transportar el vidrio y cambiar los caballetes, para así evitar interrupciones en los procesos. Aquí, las plataformas giratorias con varias posiciones de caballetes son una manera de quitar el caballete de cristal lleno del alcance del robot lo antes posible y de preparar uno vacío igual de rápido.

«Es el caso individual el que determina qué aplicaciones de un robot industrial son útiles o si hay una solución técnica más sencilla», opina Manfred Vollbracht. «Los robots se han establecido en muchos sectores y llegarán más a medida que el mercado vaya evolucionando».

Más información:

HEGLA GmbH & Co. KG
Marketing y comunicación

Carsten Koch
Industriestraße 21, D – 37688 Beverungen (Alemania)
Teléfono: +49 (0) 52 73 / 905-121

 

Imagen 2: Utilización de un robot para desapilar vidrio. Para no perder ningún tiempo de ciclo al cambiar de caballete, se han instalado en estaciones giratorias. De esta manera, el corte puede continuar mientras se cambia el caballete.

Imagen 3: Para proteger el revestimiento, el vidrio se saca mediante peinado. El desapilado tiene lugar en un caballete giratorio. Según sea necesario, el vidrio se puede apilar uno junto a otro o uno sobre otro.

Imagen 4: la tecnología robótica también puede trabajar con distintos tipos y tamaños de vidrio. Para aumentar el número de posiciones de estacionamiento, el robot se instala con desplazamiento. Esto se puede hacer con una guía en el suelo (como en la imagen) o en suspensión, según los requisitos de cada caso particular.